El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó una ley de financiamiento para evitar el cierre total del Gobierno federal, que implicaba la suspensión de servicios públicos no esenciales.
La Cámara de Representantes aprobó el martes el proyecto de gasto público destinado a frenar el cierre parcial que se había iniciado el sábado, en medio de tensiones políticas por el presupuesto.
El cierre técnico comenzó horas después de que el Senado diera luz verde a un paquete de cinco proyectos de ley presupuestarios junto con un financiamiento temporal de dos semanas para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El acuerdo permite financiar áreas clave de la administración federal hasta el 30 de septiembre, fecha de término del año fiscal. Sin embargo, el DHS solo recibirá fondos hasta el 13 de febrero.
La financiación de esta agencia se ha convertido en un punto de fricción entre legisladores, especialmente por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y las protestas masivas que han provocado.
El actual año fiscal estadounidense comenzó el 1 de octubre sin que el Congreso aprobara un presupuesto completo, situación que derivó en un prolongado cierre administrativo que se extendió por 43 días y generó pérdidas por miles de millones de dólares para la economía del país.

