El equipo político de Saif al Islam Gadafi, hijo mayor del fallecido líder libio Muamar Gadafi, denunció que fue asesinado por cuatro hombres armados no identificados en su domicilio en la ciudad de Zintan, al suroeste de Trípoli.
Según un comunicado difundido por su abogado, Abdulá Otman Abdurrahim, los atacantes habrían desactivado las cámaras de seguridad en un intento de encubrir el crimen. El entorno del dirigente aseguró que Gadafi intentó enfrentarse a los agresores antes de ser abatido.
El equipo político hizo un llamado a la comunidad internacional y a Naciones Unidas para que impulsen una investigación “independiente y transparente”, afirmando que el asesinato de una figura de su relevancia representa una amenaza para la paz y la estabilidad del país. En el mismo mensaje advirtieron que los responsables “no quedarán impunes”.
Posteriormente, la Brigada de Combate 444 —unidad que opera bajo el Gobierno de Unidad Nacional— negó cualquier implicación en los hechos tras circular acusaciones en su contra. En un comunicado sostuvo que no dispone de la capacidad militar para ejecutar una operación de ese tipo.
Saif al Islam Gadafi fue durante años una figura polémica en la política libia. El Tribunal Penal Internacional lo busca por crímenes contra la humanidad y en julio de 2015 fue condenado a muerte en rebeldía por crímenes de guerra vinculados a la revuelta de 2011 que terminó con el régimen de su padre, quien murió ese mismo año en Sirte a manos de milicianos rebeldes.
Pese a ello, en abril de 2016 fue liberado en el marco de una amnistía otorgada por las autoridades del este de Libia durante el conflicto posterior a la caída del régimen. En 2021 presentó su candidatura a las elecciones presidenciales, que finalmente fueron suspendidas en medio de la crisis política que aún atraviesa el país. (Europa Press)

