El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue dado de alta este viernes tras permanecer hospitalizado durante dos semanas por una bronconeumonía bacteriana. El exmandatario ya se encuentra en su residencia en Brasilia, donde deberá cumplir al menos 90 días de arresto domiciliario por razones humanitarias mientras continúa su recuperación.
Bolsonaro estuvo internado en el Hospital DF de la capital brasileña, incluyendo diez días en una unidad de cuidados intensivos. Su traslado a casa se produce luego de que el Tribunal Supremo autorizara el beneficio, bajo estrictas condiciones.
El exgobernante cumple una condena superior a 27 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado de 2022. En diciembre de 2025 fue trasladado a un área especial del complejo penitenciario de Papuda tras incumplir en reiteradas ocasiones las medidas cautelares que regían su arresto domiciliario.
La actual flexibilización de su condena impone restricciones severas. Bolsonaro tiene prohibido utilizar teléfonos móviles u otros dispositivos electrónicos que le permitan comunicarse con el exterior, ya sea de forma directa o a través de terceros. Tampoco puede acceder a redes sociales, grabar ni difundir audios o videos, y deberá portar de manera permanente una tobillera electrónica. Su movilidad queda limitada exclusivamente a su domicilio.
El exmandatario podrá recibir visitas de familiares autorizados —entre ellos sus hijos Flávio, Carlos y Renan— y de sus abogados, en horarios previamente establecidos. Asimismo, continuará bajo supervisión médica.
Durante este período, convivirá con su esposa, Michelle Bolsonaro, su hija Laura y su hijastra Leticia. La ex primera dama aseguró que el enfoque estará completamente centrado en la recuperación, descartando cualquier actividad política.
“Estoy aquí para cuidar de él. Mi prioridad son mi marido y mis hijas”, afirmó Michelle Bolsonaro, quien describió la evolución del exmandatario como una serie de “pequeñas victorias”.
Respecto a la crisis de salud reciente, señaló que pudo haberse originado por una mala posición tras una comida, lo que habría provocado la aspiración de líquidos. Además, mencionó que Bolsonaro presenta una lesión en un hombro, cuyo dolor ha sido controlado con medicación, aunque no se descarta una nueva intervención quirúrgica.

