El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, admitió que Washington enfrenta dificultades para firmar un acuerdo con Irán, aunque recalcó que su país continuará impulsando las negociaciones por la vía diplomática.
“Es difícil cerrar un acuerdo con Irán. Siempre hemos dicho que es difícil, pero vamos a intentar lograrlo”, afirmó Rubio durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, en Budapest.
El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró además que la Casa Blanca mantiene su apuesta por una salida negociada al conflicto en torno al programa nuclear iraní, aunque reconoció la complejidad del proceso.
“El presidente Donald Trump siempre prefiere soluciones pacíficas y negociadas. Es un presidente que ya ha demostrado su disposición a dialogar y reunirse con todos, y creo que existe una oportunidad de alcanzar diplomáticamente un acuerdo que atienda las cuestiones que nos preocupan. Estaremos muy abiertos a ello. Pero tampoco quiero exagerarlo: será un asunto complicado”, subrayó.
Estados Unidos e Irán tienen previsto mantener nuevas conversaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní este martes 17 de febrero en Ginebra, Suiza, como continuación de los contactos reanudados en las últimas semanas.
La sexta ronda de consultas indirectas entre ambas partes se celebró el 6 de febrero en Mascate, capital de Omán. Previamente, en abril y mayo de 2025, Washington y Teherán llevaron a cabo cinco rondas de diálogo indirecto con mediación omaní en Mascate y Roma.
El canal diplomático se reactivó después de que Trump enviara a comienzos de marzo de 2025 una carta al líder supremo iraní, Alí Jameneí, en la que planteó la posibilidad de negociar un nuevo acuerdo nuclear, junto con advertencias sobre una eventual respuesta militar si fracasaban los esfuerzos diplomáticos.
Irán descartó entonces negociaciones directas con Estados Unidos, pero aceptó mantener un mecanismo de diálogo indirecto.

