Las autoridades iraníes dejaron en libertad bajo fianza a la líder del Frente Reformista, Azar Mansouri, quien permanecía detenida en la prisión de Evin desde su arresto el lunes por fuerzas de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, en el contexto de las manifestaciones antigubernamentales que se registran en el país.
Su abogado, Hojat Kermani, confirmó que Mansouri recuperó la libertad tras el pago de una caución. La dirigente fue detenida junto al jefe del comité político del Frente Reformista, Ebrahim Asgharzadé, y al integrante Mohsen Aminzadé.
La justicia iraní acusa a Mansouri —fundadora además del Partido de la Unión del Pueblo Islámico— de alteración del orden público. También fueron citados a declarar el vicepresidente de la organización, Mohsen Amin, y su secretario, Badr Sadat Mofidi.
El caso se produce después de que la Fiscalía de Teherán presentara cargos contra miembros de un grupo político al que acusa de encubrir los atentados de enero. Aunque el comunicado oficial no mencionó explícitamente al Frente Reformista, medios locales vincularon la investigación con estas detenciones.
Los arrestos se enmarcan en la ola de protestas que sacude a Irán desde finales de diciembre y cuya represión ha generado críticas internacionales. Las cifras de fallecidos difieren según las fuentes: las autoridades hablan de más de 3.000 muertos, mientras organizaciones civiles elevan el balance a cerca de 6.000.

